Afrontar las despedidas

despedida

No te engañes, las despedidas siempre duelen. Cada vez que se produce una, se siente un gran dolor.  Y junto a él, una parte del corazón deja de latir para siempre como una especie de antiguo sacrilegio.

Una pequeña parte de ti que deja de latir y bombear sentimientos en honor a esa persona que un día tanto importo y que ahora ya no estará más «ahí».

Pero es entonces cuando te das cuenta que quizás esa pérdida sea necesaria para que esa otra persona encuentre a alguien diferente y especial, como es ella en realidad. Capaz de atrapar al mayor escéptico con tan solo una sonrisa.

Personas que esperas, confías y deseas no haber lastimado aún sabiendo que la propia partida implica un gran dolor. Personas a las que esperas haber impregnado tu propia esencia, del mismo modo en el que su fragancia se germinó en ti de por vida.

Personas que te ayudaron a recordaron un concepto que otras te hicieron olvidar: Confianza y lealtad.

APRENDER A SOLTAR

Personas que tienes que aprender a soltar como aquel niño que un día observo que el precioso globo que tenía anudado mediante un fino cordal a su dedo anular era mucho más feliz cuando surcaba los cielos del mundo.

Personas que con el paso del tiempo esperas con ilusión volver a encontrar cual bella, dulce y tierna casualidad. Personas a las que decides dedicar tus mejores palabras, desde la humildad de alguien que se aventura en el mundo de la escritura, escribiendo y describiendo sus sentimientos.

Combatir el apego

El dolor, el sufrimiento, incluso la tristeza que sentimos al desprendernos de una persona tiene que ver con el apego y nuestros sentimientos hacia el mismo.

Cuando una relación se termina, es necesario realizar un verdadero ejercicio de interiorización y centrarse en uno mismo para conseguir transformar esos sentimientos que se podrían definir como adversos, en sentimientos de aceptación, comprensión, serenidad y calma.

Recuerda: A veces en la vida es necesario soltar. ¡ASÍ QUE SUELTA!

 

Carlos Ramajo para –MiFaDeLoSu

5 comentarios de “Afrontar las despedidas

  1. Pingback: ¿Es la persona adecuada? – Mi fábrica de (los) sueños

  2. Pingback: La dificultad de decidir – Mi fábrica de (los) sueños

  3. reich28 dice:

    Me ha costado leerlo, me ha sido imposible contener las lágrimas. No tengo palabras…
    Siempre estaré, como tú lo estás cada martes…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *