Autoconocimiento ¡Peligro!

autoconocimientoHace ya unos años que me introduje, poco a poco y sin ser muy consciente de ello, en este curioso mundo del desarrollo y crecimiento personal. Un campo que implica conocerse a uno mismo en un plano superior al que por norma general estamos acostumbrados, ya que el mismo no esta establecido en la enseñanza obligatoria como tal. Por eso mismo, hay que tener cuidado. Ya que el autoconocimiento también puede conllevar ciertos riesgos.

Y es que en todo este proceso del autoconocimiento también he podido observar algo realmente importante y a tener muy en cuenta: La posibilidad de perderse en la propia búsqueda de uno mismo. Ya que cuando uno realiza un trabajo de introspección de tal magnitud en la búsqueda de respuestas internas, puede hallar sin pretenderlo preguntas de complejidad mayor. Preguntas que probablemente nunca se habría planteado de otro modo.

En este punto vuelvo a realizar un inciso muy recurrente en –MiFaDeLoSu-. La necesidad de acudir a un buen profesional para una adecuada y correcta orientación en la búsqueda del autoconocimiento para no perder la perspectiva propia.

¿Autoconocimiento? La ignorancia es felicidad

Esta afirmación se entiende mejor con la siguiente anécdota personal:

Hace unos años tuve la oportunidad de adquirir mi primera vivienda. Una vivienda de nueva construcción para ser más exactos. Como viene siendo habitual cuando se realiza una adquisición de tal calibre, uno se encuentra deseoso de mostrar con ilusión a su núcleo más cercano lo que a partir de ese momento será su hogar.

Todo transcendía con normalidad. Iba enseñando mi nueva casa a cada uno de mis allegados en diferente momentos y todos y cada uno de ellos compartían conmigo la ilusión del momento. Hasta que un día, lo recuerdo como si fuera hoy mismo, le toco al amigo de profesión carpintero. Antes de entrar en ella, se detuve frente a la puerta y comenzó a observar con detenimiento la jamba de la misma (El marco de la puerta) para acto seguido decir: «Esta jamba no esta bien rematada». Pero no se quedo ahí la cosa, no. Según avanzábamos por las diferentes estancias de la vivienda, más fallos encontraba. Al mismo ritmo que él encontraba un fallo, mi ilusión iba disminuyendo.

Es importante dedicar tiempo al autoconimiento. Saber más sobre nosotros mismos o conocer en profundidad el comportamiento del ser humano y la razón de su ser. Ya que el mismo nos puede aportar seguridad personal y un rumbo a seguir una vez descubierto quiénes somos y qué queremos. Pero también es igual de importante o más, saber cuándo hay que dejar ciertas cosas a un lado y dejarse llevar sin hacerse muchas preguntas para poder disfrutar de la vida como es debido.

Así que recuerda, autoconocimiento sí. Pero hasta cierto punto.

 

Carlos Ramajo para – MiFaDeLoSu

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